Miso
El Miso, una pasta fermentada de soja, es un alimento nutritivo con 198 Calorías de Miso por cada 100 gramos. En cuanto a sus macronutrientes, ¿Cuántas calorías tiene Miso? Aporta 11.7g de proteínas, 26.5g de carbohidratos, 6g de grasas y una notable cantidad de 5.4g de fibra. Su contenido de sodio es elevado, con 3728mg por cada 100g.
Tabla nutricional (por 100 g)
| Nutriente | Cantidad |
|---|---|
| Calorías | 198 kcal |
| Proteínas | 11.7 g |
| Carbohidratos | 26.5 g |
| Grasas | 6 g |
| Fibra | 5.4 g |
| Sodio | 3728 mg |
| Colesterol | 0 mg |
Vitaminas y minerales
El Miso es una fuente rica de diversos micronutrientes esenciales, más allá de sus macronutrientes. Como producto fermentado, es especialmente valorado por su aporte de probióticos, que contribuyen a la salud intestinal y a la mejora de la digestión y la absorción de nutrientes. Estos microorganismos beneficiosos son clave para mantener un microbioma equilibrado.
En cuanto a vitaminas, el Miso contiene vitaminas del grupo B, como la B1 (tiamina), B2 (riboflavina), B3 (niacina), B6 (piridoxina) y B9 (folato), que son fundamentales para el metabolismo energético y el funcionamiento del sistema nervioso. También aporta vitamina K, importante para la coagulación sanguínea y la salud ósea.
Respecto a los minerales, el Miso es una buena fuente de manganeso, un antioxidante y cofactor enzimático; cobre, esencial para la formación de glóbulos rojos; zinc, vital para la función inmunológica; y hierro, crucial para el transporte de oxígeno. Además, contiene calcio y fósforo para la salud ósea, y potasio, importante para el equilibrio de líquidos y la función muscular. Su contenido de fibra de 5.4g por 100g también es significativo para la salud digestiva.
Impacto en la dieta
El Miso puede ser un excelente aliado en diversas dietas, gracias a su perfil nutricional. Para la hipertrofia, sus 11.7g de proteínas por cada 100g lo convierten en una fuente vegetal interesante para la reparación y construcción muscular, especialmente para quienes siguen dietas veganas o vegetarianas. Su aporte de carbohidratos (26.5g) y grasas (6g) también contribuye a la energía necesaria para el entrenamiento.
En el contexto del emagrecimiento y la saciedad, el Miso, con 198 Calorías de Miso por cada 100g, puede ser consumido con moderación. Su contenido de fibra (5.4g) ayuda a prolongar la sensación de saciedad, lo que puede ser beneficioso para controlar el apetito. Aunque tiene un contenido de carbohidratos relativamente alto para dietas cetogénicas estrictas, en porciones pequeñas puede encajar en dietas bajas en carbohidratos más flexibles. Es un alimento fundamental en dietas veganas, aportando sabor umami y nutrientes. No obstante, su alto contenido de sodio (3728mg/100g) debe ser considerado, especialmente para personas con hipertensión o que buscan reducir su ingesta de sal.
Variaciones de preparación
El Miso se consume principalmente como una pasta o disuelto en líquidos, y su valor nutricional puede verse ligeramente alterado por el método de preparación, aunque los macronutrientes principales (calorías, proteínas, carbohidratos, grasas) permanecen estables.
Cuando se utiliza "crudo" en aderezos, salsas no cocidas o marinadas, el Miso conserva intactos sus valiosos probióticos y enzimas vivas. Sin embargo, al ser disuelto en sopas o caldos calientes, que es su uso más común, las altas temperaturas pueden degradar una parte significativa de estos microorganismos beneficiosos, así como algunas vitaminas termosensibles del grupo B. Para maximizar los beneficios probióticos, se recomienda añadir el Miso al final de la cocción, una vez que el líquido haya bajado de temperatura y no esté hirviendo.
Métodos como freír, asar o hornear el Miso directamente no son comunes. No obstante, si se utiliza como glaseado o parte de una marinada para otros alimentos que luego se cocinan a altas temperaturas, el efecto sobre el Miso sería similar al de la cocción prolongada: pérdida de probióticos y algunas vitaminas. El contenido de sodio, fibra y los macronutrientes generales del Miso no se ven afectados por el calor, pero es importante considerar que el método de cocción del alimento principal al que se añade el Miso puede influir en la absorción de grasas o la adición de otros ingredientes que sí alteren el perfil calórico y nutricional del plato final.
Preguntas frecuentes
¿El Miso engorda?
Depende de la porción y el contexto de tu dieta. El Miso aporta 198 kcal por cada 100 gramos. Sin embargo, rara vez se consume en cantidades tan grandes; una porción típica para una sopa de miso es de 15-20 gramos, lo que aportaría aproximadamente 30-40 kcal. Dentro de una dieta equilibrada y consumido con moderación, el Miso no contribuye al aumento de peso.
¿Se puede comer Miso por la noche?
Sí, se puede comer Miso por la noche. Es un alimento fermentado que puede ser fácil de digerir para muchas personas, y su contenido de fibra (5.4g por 100g) puede contribuir a la saciedad sin ser excesivamente pesado. Se recomienda una porción moderada, como un tazón de sopa de miso ligero, para evitar una ingesta excesiva de sodio antes de dormir.
¿Es saludable el Miso?
Sí, el Miso es un alimento muy saludable. Es una excelente fuente de proteínas vegetales (11.7g por 100g), fibra (5.4g por 100g) y probióticos que benefician la salud intestinal. Además, aporta vitaminas del grupo B y minerales como manganeso, cobre y zinc. La única resalva objetiva es su alto contenido de sodio (3728mg por 100g), por lo que debe consumirse con moderación, especialmente por personas con restricciones de sal.